El federalismo: ese hijo bastardo de la República – Ensayo

Entre los años de 1825 y 1828, Chile vivió un intenso período histórico denominado del “ensayo federal”.

La renuncia de Bernardo O’Higgins como director supremo del Estado, a principios de 1823, desencadenó una diversidad de fuerzas en tensión que se habían acumulado a lo largo de su mandato desde 1817: las provincias que reclamaban más poder y los grupos liberales y conservadores que no se sentían cómodos con el gobernante y su estilo autoritario, abriendose un período de inestabilidad. No habían entonces partidos políticos propiamente tales, sino grupos liderados por caudillos políticos provenientes de las familias propietarias.   Los debates políticos y parlamentarios se circunscribían a las reducidas elites oligárquicas locales.

Una época convulsionada donde se mezclaron los efectos retardados de la guerra de la Independencia (la “revolución” como la mencionaban los parlamentarios de los años de 1820), las dificultades del erario nacional con la prolongada paralización de la actividad productiva y la recaudación fiscal, además de la inestabilidad ocasionada por la activa intervención política de los militares y la persistencia de las bandas de montoneros en el sur.

Con la Constitución de 1822, el Congreso Nacional quedó integrado por dos cámaras, la de Senadores y la de Diputados.

Tras la abdicación de Bernardo O’Higgins, la junta gubernativa que le sucedió acordó aprobar un Reglamento Orgánico y Acta de Unión del Pueblo de Chile el cual estableció un Senado compuesto por nueve senadores propietarios y siete suplentes que entró en funciones después de la promulgación de la Constitución 1823. Este senado fue el que debatió y aprobó la ley que abolió totalmente la esclavitud en Chile. Desde fines de 1822 y hasta 1931 se eligieron numerosas asambleas provinciales, verdaderos parlamentos que se dieron en provincias y con los cuales se abrió paso la intención de establecer un régimen federal de gobierno en Chile.

En medio de la lucha por el poder entre pipiolos y pelucones se efectuaron un Congreso general, dos Congresos constituyentes, un Congreso plenipotenciario y se dictó una nueva Constitución de corte liberal en 1828 que estableció definitivamente un Congreso bicameral.

De este modo, se creó una Cámara de diputados compuesta por miembros elegidos popularmente cada dos años en la proporción de uno cada 15.000 habitantes y una Cámara de senadores, compuesta por representantes de las asambleas provinciales a razón de dos senadores por provincia. Con este Congreso se inició el primer período legislativo chileno, con una correlación numérica que continúa hasta la actualidad.

En 1826 la mayoría del recién elegido Congreso Nacional constituyente se mostró partidaria de avanzar hacia un régimen político federalista. Liderados por José Miguel Infante promulgaron entre julio y octubre de 1826, una serie incompleta de “leyes federales”. Gracias a ellas, la República de Chile quedaba organizada en un sistema federal conformado por ocho provincias: Coquimbo, Aconcagua, Santiago, Colchagua, Maule, Concepción, Valdivia y Chiloé.

Enseguida, el Congreso Nacional avanzó hacia la discusión de una nueva constitución federal; sin embargo, la aplicación del federalismo tuvo graves problemas de funcionamiento, porque las provincias no tenían práctica en esta nueva forma de gobierno y los problemas financieros del Estado no permitían una base económica estable para el proyecto, generándose una crisis política que llevó a la renuncia del presidente Manuel Blanco Encalada y a la disolución de Congreso federalista, sin que se lograra promulgar la anhelada constitución federal.

Las tensiones entre federalistas y estanqueros, liberales y conservadores, originadas en la tentativa federalista y el desorden social y político, más la intervención política de los militares generaron las condiciones para  el nuevo congreso constituyente y la constitución de 1828 y la guerra civil de 1830.

Este ensayo examina los documentos de la época para intentar comprender el contexto, el desarrollo y las razones del fracaso del proyecto federalista en los orígenes de la República. Dos fuentes nos han parecido relevantes para comprender el contexto histórico del proyecto federal: la colección de actas de sesiones de los Congresos constituyentes de la República en 1826 y 1827 y la Historia Jeneral de Chile de Diego Barros Arana.  La historia de Barros Arana, junto a otros historiadores consultados, permiten formarse un cuadro general del contexto histórico, y las actas de las sesiones del Congreso permiten conocer en profundidad los avatares del proyecto federalista, y en especial su diseño teórico y jurídico y sus formas de implementación.

Hemos recurrido a las fuentes documentales originales para construir una interpretación de ese momento histórico.

La hipótesis sobre la que se funda este ensayo afirma que “el fracaso del proceso de implantación del federalismo en Chile en los inicios de la República, obedece tanto a causas internas propias de su concepción y diseño y de las fallas de implementación de un modelo de Estado extraño a la institucionalidad y a la realidad socio-cultural en el país, como a una suma de factores externos de orden económico, social, político y cultural que determinaban un clima general de desorden e ingobernabilidad.”

Es difícil leer el pasado histórico de hace casi dos siglos atrás, con los ojos de la razón del siglo XXI.   Pero a pesar del velo nebuloso que pone el tiempo, el presente puede enriquecerse con las lecciones que muestra aquella experiencia de la segunda década de nuestra breve historia republicana.

El federalismo surgió y desapareció del ideario político e ideológico en Chile, en los decenios iniciales de la República como consecuencia de una combinación de factores culturales, sociales y políticos que pusieron de manifiesto su escasa conexión con la realidad social, cultural y económica del país y con el contexto político en que tuvo lugar dicha tentativa de cambio constitucional.

Para el desarrollo de este ensayo hemos compulsado los archivos digitales del Congreso Nacional de 1823, 1824 y 1825, y en particular de los Congresos Constituyentes de 1826, 1827 y 1828.   Estas contienen abundante documentación: actas de sesiones y mociones parlamentarias, decretos, además de informes de las comisiones legislativas y comunicaciones entre el Congreso y el Gobierno.

El capítulo primero presenta en detalle el contexto político, institucional y social del surgimiento del proyecto federalista, el capítulo segundo describe el proceso de instalación del federalismo y el capítulo tercero analiza el fracaso del proyecto federal.  Se presentan finalmente las fuentes y referencias bibliográficas y documentales consultadas y en Anexos se reproducen los principales textos relativos al proyecto federal.

En las citas y referencias tomadas desde las actas de las sesiones de los Cuerpos Legislativos entre 1823 y 1828, se ha seguido la ortografía de la época, por respeto a la verdad histórica.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, invierno de 2016.

ENSAYO FEDERALISMO CHILE HIJO BASTARDO REPUBLICA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s